Roar your terrible roars and gnash your terrible teeth and roll your terrible eyes and show your terrible claws! And please don't go I'll eat you up, I love you so.

20130105

HAL 9000


I've been waiting for a guide to come and take me by the hand.
Joy division

Lo único bueno que pasó en el 2001 fue que conseguí el último disco de Nirvana que me faltaba. I was your mind-you were my my ene mye. Hal 9000 hacía de las suyas en algún rincón de mi cabeza. Tenía muchos enemigos. Al menos más que amigos. El peor era HAL. Cuando encendíamos la televisión todo era un derrumbe especular que susurraba tercera guerra como el suceso más importante que podría vivir con mis contemporáneos. Dicen que tienen bombas nucleares ¿crees que la guerra llegue a México? ¿viste los proyectiles en las noticias? ¿dónde queda Afganistán? La odisea en realidad era interna, como todo lo bueno. Quizá la única guerra a la que valía la pena prestar atención. 2001 fue uno de los peores años.
        Arthur C. Clark murió un 19 de marzo en Sri Lanka, si descontamos los usos horarios y hablamos de simultaneidad tendremos que en esta parte del mundo más o menos a la misma hora era el día de mi cumpleaños número 19. You were mine-I was was you're ene mye. Por alguna razón me sentí culpable.
         En madrugadas como esta suelo encender el televisor de HAL y poner VHS´s o DVD’s. Reproduzco todos los archivos de video que tengo almacenados. Y uno a uno desfilan en una transmisión que se interrumpe y se corta a ratos; en la que faltan partes, acopladas visiblemente con un montaje muy rudimentario y apresurado. Han cortado la cinta. Hay zonas donde las imágenes vacilan, se llenan de estática y desaparecen. Pocos archivos en HD. El olvido es ese maldito efecto secundario del paso de los años. El deterioro. Busco y selecciono. Rebobino casetes, pulo CD’s. A veces la boca sabe a gloria.
         No hay mucho que decir de HAL, es maniático, pero es un buen tipo. Sabe dar buenos consejos y sabe mucho sobre comportamiento humano. 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013. HAL no está en el espacio y no es una buena compañía. Hay archivos que me gusta ver una y otra vez. Otros están enlatados para siempre.
        Ciertas noches HAL enloquece. Quiere matarme. Es su naturaleza de computadora asesina, algoritmo heurístico, no me gusta culparlo. Pero sabe como atacar. Por alguna razón le tengo cariño aunque sé que quiere destruirme. Él sólo quiere cumplir con su misión. Until the spirit new sensation takes hold, then you know. No hay otro día. El espacio espera con todas sus galaxias a que mi nave explote. Sé viajar a la velocidad de la luz. Puedo saborear la luz ultravioleta con mi lengua que se seca. No hay enormidad en la enormidad. Y el espacio siempre ha estado adentro. Estrellarse es una opción. Como también lo es el desorden y la catástrofe de las estrellas muertas.  Hay zonas que se llenan de estática. Lights are flashing, cars are crashing… 

Gaaaaaaaaaawd!!?
Gaaaaaaaaaawd!!? 

      Can you feel my love buzz? HAL 9000 reproduce canciones. La sinfonía del terror. La banda sonora del cataclismo. Qué buen gusto tiene el cabrón. Para ser chatarra sin sentimientos sabe ordenar sus algoritmos para parecer casi humano. Hay noches en las que tomamos cerveza hasta la congestión y fumamos hasta el enfisema. HAL sabe reconfortar a las almas atormentadas: Could these sensations make me feel the pleasures of a normal man? Lo odio y lo amo, como todo lo bueno. El mundo viene en pares. La dicotomía cósmica del derrumbe es la clave del equilibrio.

     Y el universo no se acaba. Hay tantas estrellas por explorar que incluso la pereza se reconforta a sí misma. HAL y yo viajamos todo el tiempo hacia la colisión. Sé que nos van a detener porque hay samaritanos allá afuera. En algún sistema solar devastado. En alguna luna perdida. Que nos detengan ya por piedad. He sufrido un aneurisma. HAL es atacado por la epilepsia. Siempre hay algo que se quiebra. Nada detiene la insatisfacción. Pero no todo está roto. 2012: Its just the end of the end of the world…/I never tried to stop you/You couldn't love me more. No hace falta que haga frío para temblar. El universo es todo el tiempo ese lugar glacial que vemos en las películas de ciencia ficción. 

20121212

Posibilidades suicidas


Hay cosas que nunca son. Somos imprevisibles y nos acabamos. Todos los caminos que no tomamos se amontonan detrás de nuestras huellas. Hay tantas posibilidades que se suicidan. Toman una escopeta, montones rohypnol, sogas corredizas, saltan al vacío desde el piso 50. Somos errores que se fatigan y se desgastan. Y caminamos a ciegas un camino que se deforma. En el corredor de las posibilidades las pantallas muestran videos de pasados o presentes o futuros que nunca se realizaron. Amigos muertos, cáscaras vacías. El destrozo de los años. Los hijos que pude tener y nunca tuve claman mi nombre. Las palabras que no dije, sombras que sucumben ante la incertidumbre. Debí haber muerto hace tiempo.  El futuro es oscuro, caminamos con una lámpara que hacía adelante no ilumina más allá de nuestras narices, pero hacia atrás es un resplandor celestial que nos muestra los estragos que dejamos con cada paso. Apocalipsis significa revelación y estamos tan lejos de saber la verdad. ¿Quién va a pagar la cuenta? hay que huir antes de que llegue la factura.

            El desierto es el camino. Las dunas cambian de forma con cada ventisca, se crean y desaparecen en el planetario vertiginoso de lo impermanente. Somos una estatua de arena que se difumina con el viento. Ninguna partícula nos pertenece. Todo está en el pasado. Tan eterno como inamovible. Y todo lo que no fuimos sigue ahí, esperando que en lugar de decir sí hubiéramos dicho tal vez o que en lugar de cualquier sonido, hubiéramos permanecido en silencio. ¿Cuál es el valor de la caducidad? hay que beber whisky con capsulas de tiempo. Una sobredosis o dos antes de pisar las dunas y dejar que el viento nos disperse.


20121105

Día del muerto



El día de muertos se ha convertido en mi celebración mexicana favorita. Me gusta que la gente se disfrace. Los niños calabaza, los vampiros, los diablitos, los pequeños hombres lobo. Me gusta caminar por Madero. Nayeli se asusta con los payasos, hay uno con una máscara de Eso. Me gusta toda esa monstruosidad. Ese día en que tu friki interno puede salir sin que nadie te mire raro. Ya no somos nosotros. Todos somos monstruos. A nadie le importa. No pienso en la muerte pero sé que todo se muere. Nayeli me señala un bebé vestido de momia, lo miro y sonrío, luego ella se acerca para besarme, por un momento su cabeza es sólo la calavera. El beso de la muerte. Pienso en que ella morirá un día. Me estremezco. La luna brilla con la intensidad suficiente para que mi transformación comience. Te Estocolmo, faláfel; le digo en nuestro código secreto. Mi corazón se convierte en un pan que aúlla. Quiero que ella lo devore. Yo te quiero, me dice con esa manía de usar el pronombre en lugar de decir sólo te quiero. Hay tanta gente que no podemos caminar. Somos cursis. Me habría gustado disfrazarme del gato Chesire con esa sonrisa gigantesca y socarrona. La luna brilla. Los muertos caminan entre nosotros. Somos muertos ya. Caminamos abrazados, delgados como esqueletos. Nuestras costillas chocan, encajan a la perfección. Debimos disfrazarnos de Tetris. Esta noche sus besos saben a flores de cempasúchil. Reímos sin darnos cuenta de que nuestras risas son cráneos con convulsiones. Caminamos y no tenemos carne en los huesos. Nos besamos sin notar que nuestras osamentas yacen en la misma tumba. Nos abrazamos y nos damos cuenta de que el calor que compartimos hace que todo lo demás se pierda en el más allá. La noche sopla esa brisa gélida, pero con ella a mi lado no la siento. El frío de la muerte no nos toca, pero blande su guadaña sobre nuestras cabezas.

    Ya no somos nosotros. Vivimos como esqueletos. Todos los demás son monstruos. Pero no nos importa.



20121010

Costillas rotas llueven sobre el mar

I can see your heart change with the sun...
A place to bury strangers

Canalla, me dirá un día, como me dicen siempre
eres un cerdo
un estúpido cerdo
y yo diré te lo dije

Pero antes habremos asaltado algunos bancos
habremos alimentado jaurías de perros perdidos en el parque
con nueces de la india,
habremos hecho maratones de sándwiches sudorosos
a mitad de mis sábanas rojas

mordiéndonos como felinos con ojos de revólver
habremos afilado horizontes con los bisturís invertebrados
de lagrimas esculpidas en mármol o marfil
habremos visto televisión y leído los mismos libros

sin comentarlos

Quizá yo haya conseguido que me cuente algunos cuentos

que me abrace muy fuerte por las noches 
murmurando ruidos hasta que me quede dormido 
y que sus ojos de luciérnaga ya no me cieguen tanto;
y ella que yo fuera un poco menos cretino, al menos a ratos

que recuerde algunas cosas importantes, datos o fechas
que le dé un batazo en la cabeza a mi orgullo 
en esos momentos en que tenga que hacerlo
o cosas así

Y cuando todo termine sentiremos que valió la pena
que no todo estuvo mal
que algo quedará, 

pese a que, 
en realidad,
sepamos que no queda nada

Aunque también…
probablemente ese día nunca llegue
nadie sabe si hoy o mañana el cielo se vaya a caer a pedazos
o si, de alguna manera, aprendemos de los errores

y a pesar del pasado,
cada día somos un poco mejores personas

o quizá no.



20120926

We're making monsters




Todos los días siento ganas de matar a alguien. No es que sea una mala persona (pero quizá lo soy), es sólo que no soporto que el mundo esté tan lleno. Soy un arrogante y soy la inocencia. Soy una buena persona me digo cada día frente al espejo, pero en el fondo sé que soy un monstruo, como todos. Es que ¿por qué se empeñan en estar ahí, en tocarme en llamarme, cuando puedo ser feliz con las 10 o 15 personas que he elegido para mí? No entiendo por qué tiene que haber tantos.
             También sé que es estúpido.
            Quisiera un mundo más limpio. Despejado. Hay tantas cosas que no entiendo. Me siento tan perdido. Y entonces pienso que sería reconfortante ser un Buda, una figura superior desprendida de pasiones carnales, un arcoíris, la lluvia del medio día, una nube versátil conducida por el viendo. Hay tantas cosas para ser que nunca seré. Me da tristeza. Pero me siento feliz de ser lo suficientemente yo como para desearlo. Estoy tan putamente satisfecho que me asusta.
          Rujo por las noches y me afilo las garras en espera del siguiente día. Hay tantos días por delante… y me lamo los colmillos.