Perder entre la tiniebla y el neón,
el asfalto de la ciudad marchita
licuado de sal y sangre
en las venas cavernosas de la memoria.
Amar la tierra en que crecí
labrada con el concreto de mis pies
y abjurarla mientras exhalo
el mantra electrónico de mi voz-beat
sampler de la memoria
transmigración de los recuerdos.
Había un paraíso en la imaginación infantil
de mis primeros años en el claustro de la mente,
y más allá sólo el temor sombrío
de lo que no era lindo
y que después lo fue.
Pero la inocencia persistía
como la radiación secreta
que emana mi ángel de la guarda
cada pulso de mi electroencefalograma
música electrónica salvaje
la desquiciada faena de mi voz
que más que voz es silencio premeditado
a lo John Cage
…
Afo ía l min sa
S ni o 13
