Roar your terrible roars and gnash your terrible teeth and roll your terrible eyes and show your terrible claws! And please don't go I'll eat you up, I love you so.

20090909

Cyberautismo (tecnología y evolución). Parte 1.





¡Cuentos que nacisteis en ignotos tiempos
Y que vais volando por entre lo obscuro,
Desde los potentes Aryas primitivos,
Hasta las enclenques razas del futuro!
J. Asunción Silva

No me gustan los teléfonos celulares, tengo la supersticiosa creencia de que eliminan las posibilidades de desarrollar capacidades psíquicas complejas, es decir, si existe un artefacto que permita comunicarse a distancia con cualquier persona en cualquier parte del mundo, el pequeño germen de la comunicación mental terminará por convertirse en algo innecesario y será desechado de las futuras mejoras en el desarrollo evolutivo cerebral, o sea: adiós telepatía.


Bueno, tal vez exagero, pero lo ideal, en defecto de lo anterior, sería que el teléfono celular estuviera fundido al cerebro en una especie de interfaz cerebral que englobara diversas funciones como la posibilidad de enlazarse a la red, una amplia capacidad de almacenamiento en terabytes, un puerto USB para cargar y descargar información como imágenes y videos mentales; comandos de información específica como software de idiomas, o de conocimientos complejos como medicina o música; algunas interfaces podrían tener lujos como un puerto de fibra óptica conectado a las terminales nerviosas auditivas que permitiera escuchar música a la manera de un par de auriculares para un ipod cerebral.

Lo cierto es que la tecnología actual me parece primitiva e insuficiente, pero cada vez nos acercamos más a la realidad de un mundo digital y plenamente computarizado.
Se llama customización de la tecnología al amor que tenemos hacia los aparatos mecánicos, cuando tratamos a nuestros objetos electrónicos con un amor comparable al que le tendríamos a un amigo, o a una parte de nuestro cuerpo (a veces me pasa con mi computadora la mayor parte de las veces con el mp3, a muchos que conozco les ocurre con el teléfono celular, la lap o la palm, a mi mamá con el microondas); un caso de esto, lo recuerdo bien porque lo leí hace poco, es el de un soldado estadounidense en Irak que se negaba a aceptar un reemplazo para el robot de guerra (SWORDS) que le fue asignado, después de que éste sufriera daños irreparables durante una explosión, el soldado decía entre gritos de furia “no quiero uno nuevo, sólo reparen a mi compañero”.

La pregunta aquí, es ¿por qué quien sufrió la explosión fue el robot y no el soldado? Podría ser que la tecnología nos vuelve inútiles, las nuevas generaciones nacen cada vez más raquíticas, con menores virtudes genéticas. Tenemos máquinas que hacen todo por nosotros, exprimir las verduras para nuestro jugo, trasportarnos largas distancias (ni qué decir de aquellos que van a la tienda de la esquina en auto), recordar nuestros planes y asuntos importantes, lavar nuestra ropa, edificar nuestras casas, comunicarnos con personas lejanas; cada vez la destreza física es menos importante, por lo tanto se hereda menos, las próximas generaciones tendrán cuerpos más pequeños, serán menos talentosas… y la culpa, sí, la culpa la tienen la tecnología y la medicina moderna…. Pensemos por ejemplo que… un bebé ochomesino o con alguna clase de deficiencia pre-parto de la era actual tiene infinitas más posibilidades de sobrevivir que un congénere del siglo antepasado, así el pequeño crece enfermizo, rodeado de artilugios que soslayan la fragilidad de su salud, quizá sus hijos hereden la pereza, el asma, los deficientes genes, lo mismo harán sus hijos y los hijos de los hijos hasta que la raza humana sea sólo un montón de personitas de 1.20 el más alto, todos montados en pequeños armatostes flotantes que les permitan desplazarse, pues sus escuálidas piernitas no podrán sostenerlos, acompañados siempre de un androide ultra-eficiente que hará todo por ellos.


Las sociedades modernas han desplazado a la eugenesia en aras de la tecnología*, protegen al débil, al enfermo, al imbécil; es mucho más redituable la industria de la informática y de la medicina que la salud por selección natural de la especie humana. Las corporaciones médicas y tecnológicas bajo un antifaz de apasionado humanitarismo ganan miles de millones cada año.

Así las cosas, la humanidad requerirá de tecnología cada vez más especializada para encubrir la disminución exponencial de su salud física… una maravilla, sin duda, porque si pensamos las cosas al revés y con detenimiento, podemos llegar a una conclusión muy sencilla: la tecnología no solo es un elemento en el proceso de la selección natural, es también un recurso inherente al ser humano para su sobrevivencia y su realización como especie. Es decir, la tecnología, sin importar lo avanzada que sea, es algo completamente natural. Luego entonces, las enclenques razas del futuro no serán una muestra decadente del glorioso pasado de una raza mítica, sino un acto evolutivo natural.


(En la segunda parte aclararé ésto último) __________________________________________________________________________________________

* Debido, supongo, al fracaso en práctica de esa pseudociencia que un célebre y odiado personaje en el primer tercio del siglo pasado no supo llevar a cabo sin convertir en un absurdo teatro de carnicería; y a un altruismo acartonado, sin duda, consecuencia moral de lo anterior. Aunque mantengo un amplio criterio sobre ésta cuestión, no afirmo, justifico, ni elogio las extrañas teorías de Gobineau, Lanz von Liebenfels o cualquier esbirro cronológicamente posterior; simplemente señalo una realidad que he observado como una alegre curiosidad.

2 comentarios:

A.R.L dijo...

Lo único que se me viene a la mente al imaginar que el hombre podría estar ligado a la tecnología de la manera en que lo planteas, es para ciber-cagar sería como mi máximo, así mis problemas del estomago que regularmente tengo, pasarían ya inadvertidos.

Aiwass dijo...

ajajajaja, Mario Alberto, eres un cabrón.... dos precuntas para ti:
1.- cuando a las gomichelas?
2.- cuando se te va a quitar lo puta?

nos vemos mañana.